"Le pregunto por la exposición del Prado a un amigo que ya ha ido a verla y me cuenta que ha comprobado que Bacon ya no le gusta tanto como antes. De más joven Bacon era uno de sus pintores; ahora le gusta mucho más Mark Rothko, que cuando era joven le cansaba. Quizás a mí me pasará lo mismo. Cuando uno es joven lo obvio le apasiona, le permite la seguridad de una conmoción indiscutible."
Antonio Muñoz Molina - Babelia 14/03/09
El cultureta es un ser inquieto. Siempre esta buscando encontrar nuevos mundos, nuevos yacimientos de belleza, nuevas fuentes de sabiduría.
En sus inicios el cultureta descubre, siguiendo a algún lider, algo que le parece sumamente bello, elevado, brillante y piensa que nada más necesitara, tan solo profundizar allí y como mucho explorar los aledaños.
Pero su curiosidad siempre satisfecha no puede reposar tranquila ni aun experimentando algo que en ese momento considera perfecto. En seguida, se mueve hacia aquello de lo que escucha hablar, de lo que se escribe con admiración.
En especial, es este mundo con tantas sugerencias que nos llegan, a veces nos atacan, para un cultureta resulta casí imposible no seguir nuevos caminos.
El cultureta, que no es un profesional dedicado a un campo concreto, ni un estudioso dispuesto a escribir decenas de libros sobre cuestiones a las que se dedica una línea es las enciclopedias más amplias, tiene una tendencia de repartir el tiempo dedicado a la cultura entre muchos intereses diversos. Es, intelectualmente hablando, un tanto picaflor. Eso puede hacer que no sea experto en ningún area, pero hace que tenga nociones de una bastísima variedad de temas, de autores, de obras. Al cultureta casí todo le suena aunque le puede costar un tanto improvisar un discurso prolongado y convenientemente detallado de algo de lo que alguna vez vio, lecho, escuchó.
Según va avanzando en sus años de cultureta, va dejando atrás aquello que en sus primeros pasos le pareció espléndido por cuestiones de más profundidad, más enjundia, más complejidad.Generalmente cuando recuerda aquello que hace años le gustaba tanto y dejó atras lo hace con cariño pensando que aquello fue un preámbulo necesario para lograr el entendimiento de los frutos del pensamiento más hondo, o la revelación y el consiguiente disfrute de aspectos del arte que estaban ocultos para él. Aunque a veces, prefiero no acordarse, menos comentar gustos y aficiones pasadas. Y sí alguna vez algún viejo conocido le recuerda algúna opinión o crítica, que provoca un rubor en su rostro, incluso llega a renegar de su pasado.
Suele ocurrir que los culturetas en sus últimos años descansa. Reduce sus inquietudes y se siente satisfecho volviendo uno y otra vez a aquello que de todo lo que ha conocida en su relación con la cultura más le ha satisfechos, más le gustó.
Agitación, insatisfacción, dispersión del cultureta, sobre todo del moderno, sobrestimulado. Demasiado grande la cosecha de la cultura para poder recolectarla todo sin que nada se le pierde, demasiado grande la ambición del cultureta para contentarse con un pequeño huerto. Curiosidad hipermetrope con peor visión cercana que la mayoría pero capaz de disfrutar de un amplio y hermoso panorama.
Sobre la vida y circunstancias de un cultureta